Febrero de 2019
¿Y si hubiera una mejor manera?
Esa pregunta encendió una idea que no pudimos ignorar. Para validarla, participamos en un fin de semana de start-ups en Delft, presentamos nuestro concepto y recogimos comentarios. Descubrimos que, como Martijn, muchas personas sufrían por el sudor pero les daba vergüenza hablar de ello. Motivados por esto, nos asociamos con una empresa farmacéutica para crear una solución real, combinando su experiencia con nuestra determinación de marcar la diferencia y romper el estigma en torno al sudor.